Hasta hace poco sólo existía una clase de carretel de pescar, que parecía una jaulita metálica para ardilla con un carrete de sedal en el centro. Girando el volante de mano se pone en movimiento el carrete y se atrae el sedal. Una argollita móvil gira adelante y atrás a lo largo del carrete y coloca el sedal en las capas situadas al mismo nivel.

Varios botoncitos y enlaces amplían la utilidad del carretel. Por ejemplo, se puede desprender el volante de mano y permitir que el carrete gire libremente para pescar; se puede aplicar un freno al carrete para regular su rotación y la liberación del sedal; se puede cerrar el carrete y aplicar toda la fuerza del sedal para agarrar y retener el pescado.

La razón de estos dispositivos es que el carretel debe ejecutar varias acciones distintas. Su misión principal es guardar el sedal en forma limpia. Sin embargo, el carretel debe permitir al sedal que se le arroje fácilmente durante la pesca; debe restringir el sedal cuando el pez es enganchado y manejado pero no aplicar mucha resistencia como para romper el sedal cuando el pez da una fuerte embestida.

Quizás el lector pueda imaginar algunos de los problemas que crea el conocido carretel de carrete móvil. Lo peor es el enredamiento del hilo que ocurre cuando el carrete se mantiene tirante aun cuando el señuelo ha sido desembarcado y el sedal no está funcionando. Aquí es donde la pericia del pescador debe salvar el día, aunque no sucede siempre. El resultado es un enredamiento del sedal que se apiña detrás de la argolla móvil. Durante una hora o dos, el pescador trata usualmente de desenredar la cuerda. Lo mejor es que ahorre el tiempo de pesca cortando simplemente el’ sedal y enrollando uno nuevo.

El movimiento de frenado que se instala en estos carretes reduce algo el problema pues disminuye la velocidad del carrete cuando el señuelo es desembarcado. Sin embargo, la solución trae su desventaja. El freno acorta los lanzamientos al retardar el libre  del carrete, por tanto la liberación del sedal. Una mejora ha sido la de hacer el hueco y perforado carrete móvil de una ligera aleación de aluminio, lo cual disminuye la inercia (véase VOLANTE) y facilita el giro.

Obsérvese que la inercia crea también un problema inicial. No se puede hacer un buen lanzamiento sin comenzar a hacer girar libremente todo el carrete y el sedal, esto requiere mucha energía y una mano diestra.

La solución a la mayoría de estos problemas es el carretel giratorio, que es en realidad un diseño revolucionario en carreteles para pescar. El carrete es fijo y no puede por tanto girar; el eje es paralelo al carrete y cuando el sedal sale no hay nada que lo detenga, simplemente va hasta el extremo del carretel; únicamente el sedal gira y por consiguiente no existe la inercia, ni al comienzo ni cuando se para. Para enrollar el sedal un anillo es añadido a la copa que rodea el carrete. El anillo es lanzado a lo largo de la superficie del carrete y éste recoge el sedal. Cuando se hace girar el volante de mano también gira la copa alrededor del carrete fijo y transporta el anillo a su alrededor. Esto retrocede el sedal al carrete y ejecuta la función en forma clara y tan fácilmente como lo hizo el carrete giratorio. A medida que se gira el anillo, el carrete se mueve adelante y atrás para colocar el sedal en las capas situadas en el mismo plano.

¿Ventajas? No hay enredamiento, los lanzamientos son más largos debido a la reducción de la  el freno puede ser puesto (con el anillo apropiado) a fin de eliminar la posibilidad de un sedal desenganchado.

Existen desventajas. Un lanzamiento “descuidado” puede lanzar lazos del sedal tan fácilmente como lanzar el señuelo, lo cual puede producir un enredamiento entre el extremo del carretel y el señuelo.

Para  la posibilidad de enredamiento se ha inventado el carretel giratorio de carrete cerrado. Los principios son exactamente iguales respecto del carretel giratorio de superficie abierta. La diferencia es que un cono ha sido colocado en el extremo frontal del carrete y se ha hecho un agujero en la cima del cono ara que el sedal sea sacado de un solo punto más bien que de los bordes del carrete.

El carretel de carrete cerrado elimina la necesidad de girar el anillo adelante y atrás. Para liberar el sedal simplemente se sostiene el volante de mano durante una vuelta, lo cual retrae el gancho del anillo. Para enrollarlo, se hace girar el volante de mano hacia adelante.

¿Problema? Ambos carreteles giratorios utilizan sedales livianos, por lo cual peces grandes no pueden ser enganchados y manejados. Debe tenerse gran cuidado en colocar el sedal en el carrete por la primera vez y decidir la cantidad necesaria del sedal puesto que la relación entre el sedal y los bordes del carrete es decisiva para el libre lanzamiento y encarretamiento.