Ya hemos hablado de la temperatura y de su medición (véase TERMÓMETRO Y TERMOSTATO) y también de la HUMEDAD. También hemos hablado de la presión del aire (en OLLA DE PRESIÓN y ASPIRADORA), pero quizás debamos estudiar qué significa ésta para el meteorólogo.

Este informa cuál es la temperatura y la humedad y cómo serán probablemente en las 24 horas siguientes. También informa si hay probabilidad de lluvia o nubosidad, y si la presión barométrica sube o baja. Asimismo incluye la dirección y velocidad del viento.

¿Qué significan todas estas cosas y cómo influencian el de instalar computadores de gran potencia para analizar los tiempo posterior? La predicción del tiempo es un asunto complicado, tan complejo, de hecho, que los meteorólogos acaban datos del tiempo con la esperanza de que sus predicciones sean más exactas; pero ellos han tenido poco éxito hasta ahora.

El problema es que no sabemos lo que causa los cambios de tiempo excepto en una forma muy general los satélites meteorológicos y los computadores ayudarán, pero no en el cercano futuro, para obtener unos datos acerca del tiempo de mañana tan seguro como el de ayer.

Con estos antecedentes, podemos estudiar lo que significa el boletín meteorológico.

La presión barométrica se refiere a la presión de aire atmosférico que se mide por un barómetro. Este es un tubo de vidrio, cerrado en un extremo, lleno de mercurio y colocado de pie en un recipiente de mercurio. El tubo tiene unas 36 pulgadas de largo y por tanto la columna de mercurio comienza a una altura de 36 pulgadas: baja hasta unas 30 pulgadas sobre el nivel del recipiente, nivel al cual se mantiene relativamente constante. Encima del mercurio en el extremo cerrado del tubo hay un vacío casi perfecto. La presión del aire actúa sobre la superficie expuesta de mercurio en el recipiente y éste mantiene la columna de mercurio hasta unas 30 pulgadas.

Se usa el mercurio porque es el líquido más pesado que conocemos: esto reduce la necesaria altura del Una columna de mercurio de una pulgada cuadrada en corte transversal y 30 pulgadas de altura pesa exactamente 14,7 libras es decir, el peso necesario para equilibrar la presión de aire atmosférico normal de 14,7 libras por pulgada cuadrada. Una columna de agua de una pulgada cuadrada en corte transversal debería tener 34 pies de altura para pesar 14,7 libras.

Ahora bien, la presión del aire varía de lugar a lugar en la superficie de la Tierra. Esto es causado por las variaciones en altura y temperatura alrededor del mundo y por las corrientes de aire circulante (vientos). La temperatura alta hace que el aire se expanda y por tanto es más liviano (menos denso) que un volumen equivalente de aire más frío.

Las variaciones en la presión barométrica tienden a localizarse y las áreas o regiones de alta presión se llaman altas y las de baja presión, bajas en el mapa del meteorólogo. Estas altas y bajas se mueven a través de la superficie de la tierra y ayudan al meteorólogo en sus predicciones. La temperatura y la humedad han sido estudiadas en este libro, pero dedicaremos un poco al concepto grado días, utilizado por los suministradores de petróleo o carbón para sus cálculos. La compañía estima que en invierno se quema una cantidad de petróleo o carbón más o menos proporcionada al frío ambiente. Cuando la temperatura desciende a 50° F. bajo cero, ellos saben que la mayoría de la gente solicitará calor para el horno.

Por consiguiente la compañía registra las temperaturas día a día, toman la temperatura promedio del día, la restan de 50° y llaman al resultado tantos grados-día. Si la temperatura promedia 45° F. el martes entonces el martes contribuye 5 grados-día a la suma. A medida que el día pasa, la acumulación grado-día sube a un límite determinado en el tanque de aceite, quizás mil grados-días. La compañía sabe que se quemará el combustible en mil grados-días y por tanto van a la casa a llenar el tanque después de los 800 grados-días más o menos, solo por seguridad.

La velocidad del viento es muy importante para los pilotos de avión y capitanes de barcos. Se mide por un anemómetro, que es un conjunto de tazas de metal instaladas en los extremos de los rayos de una rueda de giro libre. Entre más rápido sople el viento, más rápido gira la rueda, y por consiguiente se puede establecer una correlación entre la velocidad del viento y la velocidad de la rueda que el meteorólogo anota e informa.

La dirección del viento se mide por una veleta. Esta es una flecha libremente pivotada con la cola que ofrece una gran área al viento y el extremo una pequeña área. La cola es empujada por el viento hasta que se alinee con la dirección del viento y por consiguiente la flecha señala la dirección (véase BRÚJULA) de donde viene el viento. Esta es la causa por la cual el meteorólogo a menudo dice que la dirección del viento “viene” del norte, o del sur o de donde sea.

El meteorólogo tiene en cuenta los datos que informan las estaciones meteorológicas en todo el mundo. Dichas estaciones envían la temperatura, la humedad específica, la presión barométrica, la dirección y velocidad del viento, y una descripción de la nubosidad y precipitación (lluvia, nieve, aguanieve, etc.). Tales informes se incluyen en un mapa meteorológico que cubre muchos millares de millas, todo el continente norteamericano, por ejemplo.

A este material se añade los informes de los aviones que verifican el centro de las tormentas, datos similares de globos de gran altura, y más recientemente las fotografías de nubosidad transmitidas por los satélites meteorológicos. Todos estos informes deben ser procesados para que el meteorólogo tenga una descripción completa del tiempo de, al menos, su hemisferio. Con base en esta información y ayudado por los computadores antes mencionados, el meteorólogo hace su predicción.

Su promedio es un poco mejor que antes: el Almanaque del Granjero, basado en informes diarios del tiempo durante los últimos 100 años, es casi perfecto.