El propósito de estas barras es facilitar el descorrer las cortinas del centro de la ventana a fin de que ésta pueda ser abierta o las cortinas graduadas. El sistema de funcionamiento es muy parecido al de las persianas (véase PERSIANA ) , y consiste en un largo cordón que da vuelta a las cortinas para colocarlas en posición.

La barra de cortina tiene una sola cuerda que va del resbalador de la derecha (donde está atada) a la esquina derecha, hacia el piso, alrededor de una polea en el piso y que rodea la barra. Va de derecha a izquierda, alrededor de una rueda en el extremo izquierdo de la barra y luego retrocede a lo largo de la barra hasta el resbalador de la derecha donde está atado el segundo extremo.

Obsérvese que a medida que se empuja la cuerda las dos longitudes que cruzan la parte superior de la ventana giran en direcciones opuestas alrededor de la una y la otra, lo cual permite que los resbaladores principales se muevan en dirección opuesta. Los resbaladores se añaden a las cuerdas, uno para cada una, a fin de que puedan separarse cuando la cuerda de control va en una dirección; se juntan cuando dicha cuerda de control regresa.

El resbalador de la derecha está construido para que recubra el deslizador de la izquierda con un ensanche. En esta forma las cortinas se cierran con un ligero recubrimiento.

Los extremos móviles de las cortinas están conectados con los resbaladores, y los ganchos de la cortina cuelgan de ojos plásticos que se deslizan a lo largo de la barra. Los deslizadores unen los extremos de las cortinas, los cuales mueven dichas cortinas hacia los extremos derecho e izquierdo y lentamente empujan el resto detrás de él. Los pliegues cosidos son transportados con la cortina dándole dobleces suaves a medida que la tela se mueve y cubre la ventana. Eventualmente los dos deslizadores se encuentran. Los extremos de la cortina se superponen ligeramente, y el resto de la anchura de la cortina es extendido en forma pareja a lo largo de la ventana.

Esto representa la aplicación típica, pero no existe razón para que las cortinas se abran solamente en el centro. Con “paradas” colocadas en puntos convenientes a lo largo de la barra las cortinas pueden abrirse y cerrarse desde puntos equidistantes. El centro puede ser cubierto con un juego fijo de cortinas que cuelgan de argollas en la barra.

Dos o más juegos de deslizadores pueden añadirse a la barra. Cada tercer deslizador, por ejemplo a partir del extremo izquierdo, es añadido a una de las cuerdas que se mueven por la barra. Cada tercer deslizador par desde el extremo izquierdo es añadido a la segunda cuerda. En esta forma los deslizadores pares se mueven a la derecha cuando los deslizadores impares se mueven a la izquierda. Si se tienen dos ventanas separadas y se desea correr las cortinas simultáneamente sobre el par se sujetan las cortinas de la izquierda a los deslizadores impares y las cortinas de la derecha a los deslizadores pares. La cuerda de control abre y cierra ambos juegos de una vez. En cada caso debe asegurarse suficiente cantidad de ganchos entre los pares de deslizadores para sujetar los ganchos.

El principio de la cuerda sola es igual para todas las barras incluyendo las redondas donde funcionan con anillos en vez de deslizadores. La cuerda va por la barra hueca, y es añadida a los anillos mediante un “gancho” que se mueve en una rendija de la cuerda. Las cortinas de teatro son esencialmente iguales, aunque el alambre reemplaza la cuerda tejida y los motores reemplazan la energía muscular.