Sus propósitos son muy distintos pero los métodos son similares. En ambas, un elemento de calefacción eléctrico de alambre de nicromo (níquel-cromo) es envuelto en un revestimiento termorresistente y aislado eléctricamente, y colocado en la base de la plancha. La corriente eléctrica va al elemento de calefacción a través de un termostato (véase TERMÓMETRO Y TERMOSTATO) que detiene el flujo de la corriente cuando la plancha está bastante caliente, y la enciende cuando está muy fría.

En una barquilla las dos secciones onduladas son calentadas a la temperatura que se usa para cocinar y luego se enciende una luz o indicador rara informar que la plancha está lista. Se echa la mezcla fría que enfría la plancha y por tanto el indicador baja o la luz se apaga. El termostato inicia el flujo de la corriente a la plancha otra vez y cuando la plancha ha sido recalentada a la temperatura original, la señal del indicador avisa que las barquillas están listas. Es interesante observar que la preparación de la comida consiste en calentar la mezcla fría a una temperatura determinada — o se necesita observar el vapor, pues el indicador de temperatura hace este trabajo. Obsérvese la similitud de esto con los termómetros de comidas (véase TERMÓMETRO DE COMIDA) .

Un circuito controlado por un termostato calienta la plancha de vapor. Sin embargo, la temperatura puede ser variada mediante un indicador que ajusta la ubicación de un contacto respecto de la faja bimetálica en el termostato (véase el esquema). Entre más lejos esté el contacto de la faja, más debe ondularse la faja para producir el contacto y por tanto más caliente se pondrá la plancha antes de suspenderse la corriente.

Las planchas de vapor no tienen láminas sólidas de metal: éstas tienen pasajes que van de una sección abierta en el centro de la plancha hasta agujeros o ranuras en la cara inferior. El agua gotea de un tanque o depósito en la sección superior de la plancha a la sección abierta de la lámina. Instantáneamente se convierte en vapor, que sale por los pasajes por el fondo de la plancha. Para detener la vaporización simplemente se suspende la corriente de agua.